martes, 9 de febrero de 2016

Valor para soñar y amar

Es increíble soñar, soñar con historias de amor, de esas que aprendemos desde pequeños, todos, chicos y chicas. De esas historias que escuchamos en canciones, de  las que vemos en las películas, en las series, que leemos en los libros, justo esas historias que nos hacen soñar con el amor.

Pero no basta con soñar, porque todo es muy bonito cuando lo imaginamos, y más cuando en nuestro camino se atraviesa esa persona que nos hace soñar con que esas historias de amor que tanto conocemos las puedes vivir. Y no basta, porque si quieres vivirlo tienes que atreverte a hacerlo realidad, y para hacer que pases necesitas tener mucho valor, valor para mostrar lo que sientes, para hacer que esa historia se construya, para que esa historia sobreviva ante todo.

Por que el amor es muy bonito en nuestra imaginación, y en la vida real también lo puede ser, mientras que nosotros demos todo de nosotros para que todo eso que una vez soñamos sea realidad, y que duré, y para eso necesitas demasiada paciencia y valor, sobre todo esto, porque debes arriesgar todo por la persona que quieres, por la persona con la que quieres vivir ese sueño. No importa todo lo que tengan que pasar, al final todo es posible siempre que estemos dispuestos a dar a ser valientes y enfrentar diferencias, problemas, hasta distancia.

Al final como todo sueño, debes de luchar porque esa historia de amor que soñaste sea real, sea lo que soñaste, no importa que haya pasado antes, no importa si te han roto el corazón, el amor es capaz de reparar toda las heridas, y si quieres a una persona seras valiente y darás todo de ti para construir ese sueño y que dure.

Si, las historias con las que soñamos pueden ser posibles, mientras nosotros seamos capaces de hacerlos realidad y aún así sigan pareciendo un sueño, sólo tenemos que ser valientes.

sábado, 30 de enero de 2016

Recuerdos

La memoria me comienza a traicionar. Hace varios meses que te vi por última vez en aquella parada de autobús. Quise detener el tiempo para poder seguir abrazándote, para poder seguir mirando tus ojos, para poder volver a besar tus labios, pero fue imposible. 

Veo fotos, escucho las que fueron nuestras canciones, recuerdo cada momento que vivimos y de vez en cuando tengo la oportunidad de oír tu voz. Pero mi memoria me ha traicionado, se ha olvidado del brillo de tus ojos, del color precisó en qué me gustaba perderme, se ha olvidado del calor de tu cuerpo, mi piel se olvido de tus manos, de tus brazos envolviéndome y manteniéndome cerca de ti, mis labios se olvidaron del calor y el sabor de tus labios, mis manos se olvidaron de la geografía de tu cuerpo. 

Soñaba desde ese momento cada noche con el día en que recuperaría esas sensaciones, esos momentos, y hoy, hoy no se si podrá ser, te cansaste de soñar, de esperar, de recordar, de sentir, y nuestra historia se quedo en recuerdos, en promesas sin cumplir. 

Las lagrimas aún me nublan la mirada al pensar lo que perdí, lo que no se si podrá ser. Sólo me queda confiar en el tiempo, en el destino, en que si va a ser será y en que si un día el amor nos encontró y nos unió lo volverá a hacer. 







lunes, 7 de diciembre de 2015

El día que la palabra "more" dejo de ser especial

Después de 1460 días prendada a ti me despedí sin decirte adiós, nunca me gusto esa palabra, es demasiado grande, demasiado dolorosa, tan tajante, pero era momento de dejar de soñar, de esperar y sobretodo de sufrir.

Aquel día de invierno mi mundo se detuvo al verte por primera vez, era la primera vez que volvía a sonreír, que volvía a sentir como mi corazón podía palpitar a mil por hora por alguien que no conocía, pero que en ese segundo se volvió todo. Creo que desde ese momento te empecé a querer y a soñar que podías quererme. Pero también desde ese momento el destino sabía que no iba a poder ser.

Nunca he sabido coquetear, conquistar, no lo sé porque siempre sueño, pero nunca actuó, siempre me quedo en silencio, y espero que sucedan las cosas, pero esta vez quería volver a intentarlo, quería que me mirarás, que vieras más allá de mis gafas o de mí cabello desastroso. No sabía, sólo hacía lo que creía que podía llamar tu atención, considerando la poca comunicación y la distancia.

Un like, y otro like, una foto, un comentario, un vídeo, todo era una oportunidad para mi y recordarás por un momento que ahí estaba, una niña interesada en ti, en saber de tus gustos, de tus tonterías, de tus chistes malos, de tu música. Quería saberlo todo de ti, quería encontrar ese punto de conexión para que me miraras, para que vieras que yo podía ser esa chica que no buscabas pero que había aparecido en tu vida para ser feliz.

Pero yo no sabía cómo eras, que eso no te gustaba, que mis intentos de que supieras que existía te hacían querer saber menos de mí, que me alejaban más de ti. Lloré tantas veces cuando un mensaje nunca recibió contestación, cuando un comentario fue ignorado, cuando no llego un like a una publicación que iba para ti, cuando un whatsapp no fue contestado. Y suena absurdo, pero era el modo en que me comunicaba contigo, era en el mundo en el que nos habíamos conocido y en el que podíamos interactuar.

Y no sé si se debe de hacer, no sé si se debe de querer así, si se debe ser o no así, pero es mi forma de ser, de expresar lo que siento, de intentar mantener el contacto con quien quiero, de saber más de las personas que me interesan, de siempre darlo todo e intentar estar presente. Y si, tú, con tu forma de ser, me hiciste dudar de mí, me hiciste sentir mal conmigo, de pensar que no se debe ser así, que no se debe querer así.

Y tal vez no se debe querer así, tal vez no se deba dar tanto por alguien, tal vez no tienes que estar tan presente en la vida de las personas, pero al menos en el futuro no me arrepentiré de haberlo dado todo, de haber querido, de haber soñado, de haber hecho locuras imborrables, de haber intentado hasta el último momento.

Pero me cansé de esperar, de esperar que quieras saber de mí, de esperar el mensaje que nunca llegará, de esperar ser parte de tu vida, de esperar que quieras pasar un momento conmigo, de esperar a ser tu amiga, me canse de sentirme mal conmigo por quererte así… Me rendí.

Ya no quiero seguir soñando con que un día pasé todo lo que imaginé, ya no quiero más un nudo en la garganta, ni lagrimas que me traicionan e inundan mis mejillas, ya no quiero sentir como mi corazón se emociona y se rompe, ya no, por eso hoy me marcho, ya no tendrás que ver mis likes, mis comentarios, mis publicaciones dedicadas a ti, mis whatsapps queriendo saber ti o queriendo verte.

Y hoy, después de tanto tiempo, en un día frío como el que te conocí, me voy, no te digo adiós, porque no podría decírtelo, porque odio las despedidas, me voy de tu vida en silencio, recojo mi cariño, mis sonrisas, mis besos que guarde y nunca te di, mis abrazos, mis miradas, mi tiempo, mis recuerdos contigo, de ti, mis sueños y mis ilusiones.

Te quise y quizá siempre sea así…


Pd. Sé que no todo fue malo, que fuiste amable y me ayudaste, eso no lo olvidaré y te lo agradeceré siempre, lo sabes de sobra… Gracias. 


miércoles, 7 de octubre de 2015

Un mes, otro Madrid...




Tras mis miedos y dudas, hoy hace un mes que llegue a España, 30 días, 4  semanas, 720 horas, 43 200 minutos y hay días en que sigo sin creer que estoy aquí y otros en que me siento como si llevará toda una vida aquí. Y como alguien en un momento me dijo: “cada viaje es una experiencia diferente”, y así ha sido este tiempo, una experiencia distinta a la primera vez que llegue a España.

Este país sigue siendo un sueño para mí, sigue teniendo magia sus calles, sus edificios, su música, las personas de aquí, sobre todo mis amigos que están aquí (aunque aún no los haya podido ver), pero también he estado descubriendo otro Madrid que no conocía.

Un Madrid sencillo, que empieza su jornada muy temprano, en el que hay una mezcla de idiomas y personas por donde voltees, donde aún los niños corren y juegan por la calle (tanto que cada tarde escucho sus risas, gritos y llantos desde mi ventana), donde las ropas son sencillas, donde no existen los hipsters ni las barbies, donde según eres parte del barrio la gente te saluda por la calle y  te sonríe, hasta los vendedores ambulantes.

Es un sitio en el que he descubierto, que como en mi país, no todo es bonito, y hay personas que lo pasan mal, donde puedes ver en el bus a un señor cansado del trabajo, contando a sus dos hijas una historia para entretenerlas del viaje y distraerlas del malestar de una gripe. Donde te das cuenta de la gente que se ha quedado sin hogar, en aquel señor que cada mañana está en la esquina de siempre con su mochila y pidiendo para comer y que una noche descubres que duerme en el cajero automático de la avenida.

Y si, se que existen otros tantos sitios que te harán  dar cuenta que en un país primer mundista hay pobreza y problemas que están más allá de los sitios guiris, hipsters y universitarios. Este mundo es real aquí, en mi país y en todo el mundo, y del que sólo te puedes dar cuenta cuando ves más allá de lo que siempre miras, cuando caminas por las calles y te fijas en las personas que se han vuelto invisibles.

No sé, es el primer mes, he descubierto nuevas cosas, he ido a conciertos, he caminado, me he acostumbrado a subir y bajar 64 escalones, por lo menos una vez al día (es lo que tiene vivir en un cuarto sin elevador), he conocido personas (españoles, mexicanos, canadienses, tailandeses, neozolandeses, estadounidenses…), he avanzado en mi investigación, y aún quedan muchos meses más y seguro que cada mes habrá mucho que vivir y mucho que contar…


miércoles, 8 de julio de 2015

Encontré




En el sitio y en la persona que menos imaginé, encontré a un chico que me hace sonreír desde la mañana hasta la noche, que me hace feliz día a día, que dice te quiero sin miedo y que llena mis horas de besos. No sé si esto dure un instante o una vida, sólo sé que quiero vivirlo, disfrutarlo y ser feliz... 

Por ti



Por ti, afrontaría el mundo sola, 
Por ti, vencería el sueño,
Por ti, dominaría mis miedos 
Por ti, no comería 
Por ti, descubriría nuevos mundos, 
Por ti, aprendería de fútbol, 
Por ti, hablaría sin parar, 
Por ti, correría miles de kilómetros, 
Por ti, amaría el silencio, 
Por ti, caminaría bajo la lluvia
Por ti, no sé qué más haría por ti... 

Sonríe



Y desde su propia oscuridad él le dijo: "sonríe, la vida es para ser feliz", y ella sonrió como hace mucho que no hacia. Ahora ella cada día, entre palabras, te "quieros" y besos le recuerda a él que a pesar de la oscuridad y de los problemas, debe sonreír y ser feliz. Así, él y ella viajarán en el mismo barco hasta que la Tierra deje de girar, hasta que el viento deje de soplar.

Quiero



Quiero hacerte sonreír, verte sonreír, 
y con besos curarte las heridas.
Quiero convertir tu cielo gris en azul, 
que aún en los días de lluvia veas el Sol. 
Quiero borrar la distancia, 
cambiar kilómetros por abrazos tuyos.
Quiero eliminar el tiempo, 
convertir las horas en besos para ti. 
Quiero que no exista la noche, 
para que tus palabras nunca se detengan.
Quiero nunca soltar tu mano, 
caminar así hasta el fin del mundo. 
Quiero ser y hacerte feliz, 
estar contigo y que no importe nada más que ese instante. 
Quiero que esto dure una vida,
o un instante, pero vivirlo contigo.

Despedida




Después de pasar una tarde juntos, 
de recordar como su historia había comenzado, 
de llenar sus horas de besos y abrazos, 
llego la hora de separarse, él en una dirección, 
ella en la dirección opuesta. 
En el anden él se quedo de pie, 
ella lo veía desde el tren, 
parecía que se veían a los ojos a pesar de la distancia, 
ella quería volver a su lado, 
ella quería que el tren no avanzará, 
pero él se quedo en el anden y a ella la alejo el tren, 
y en ese preciso momento 
una lagrima rodó por su mejilla. 

domingo, 24 de mayo de 2015

Vicio


Mi nuevo vicio me hace reír,

me hace olvidar, me hace soñar,

Mi nuevo vicio está lleno de palabras,

de besos, de te quieros,

Mi nuevo vicio me acompaña de día y de noche,

bajo el sol y la lluvia, en las buenas y en las malas,  

Mi nuevo vicio me sonríe,

me da la mano y camina conmigo,

Mi nuevo vicio me ayuda a cumplir anhelos,

a luchar, a ir más lejos,

Mi nuevo vicio me regala el Sol,

las nubes, los días,

Mi nuevo vicio me cuenta sus secretos,

sus ilusiones, sus imposibles,

Mi nuevo vicio me enseña de fútbol,

de música, de fotografía,

Mi nuevo vicio y yo vamos en el mismo barco,

en la misma dirección, en el mismo camino,

Mi nuevo vicio alegra mis días,

mis canciones, mis recuerdos,

Mi nuevo vicio me quiere,

lo quiero, nos queremos.

domingo, 17 de mayo de 2015

Nunca más




Mientras las nubes se quemaban 
con el último rayo del sol, 
ella dejo caer una lagrima, 
entre las palabras del monitor, 
había descubierto que aunque cambiara, 
aunque creciera, aunque siguiera sus pasos,
ella para él nunca sería importante, 
él nunca la miraría como ella a él, 
nunca la querría como ella a él, y ella, 
ella ya nunca más le escribiría, 
nunca más lo buscaría, 
nunca más lo vería, 
nunca más...

DÉCADA



El primer día de clases, del último año de la preparatoria, a la última hora, al entrar al salón de clases lo conoció...

Fácil decirlo, fácil escribirlo, pero este encuentro tiene una década de que sucedió. Seis letras, tres silabas que resumen el tiempo transcurrido, 120 meses, 520 semanas, 3652 días y miles de horas, que parece que transcurrieron en un segundo. Encuentros esporádicos, palabras pocas, silencios eternos, anécdotas varias, desilusiones, ilusiones, enfados y cientos de recuerdos.

Él siempre la escucha, siempre la alienta, siempre la admira, siempre le dice las palabras que necesita escuchar, siempre la hace sentirse especial, todo con su peculiar forma de ser. Ella lo admira, lo escucha, aprende de él, le cuenta sus problemas, confía en él, lo ama desde lo más fondo de su ser. Ambos se quieren, sin haberlo dicho nunca.

El tiempo pasó, pasa y pasará, y esta historia se seguirá escribiendo, o al menos eso esperan ambos, él inmerso en su rutina, ella buscando la manera de conocer nuevos mundos, como siempre ha sido, tan cerca y tan lejos…

SOLD OUT





Vendamos nuestro pasado,
olvidemos lo que hemos sido.
Vendamos nuestros recuerdos, 
hasta olvidar los sueños que una vez tuvimos.
Vendamos nuestras ilusiones,
aquellas que nos hicieron lo que somos hoy.
Vendamos lo que logramos,
hasta aquello en lo que creímos que fallamos.
Vendamos nuestras sonrisas,
junto con las noches de fiesta y los domingos de amigos.
Vendamos las letras y los acordes,
de la música con la que logramos llegar a la luna.
Vendamos paredes,
que sólo esconden lo mejor y lo peor de nosotros.
Vendamos todo,
hasta quedarnos vacíos.
Vendamos nuestro futuro,
que parezca que hemos sido vencidos.

lunes, 9 de junio de 2014

Adiós "Principito"

Cuanto tiempo tarda en llegar el olvido? 
Cuando se pierden los recuerdos?


Tenía once años cuando lo conocí, él habrá tenido unos diez años más que yo. Tres de marzo marcaba el calendario, aquel día de invierno de 1998. Recuerdo claramente ese día, casi cada detalle, en teoría, porque en realidad el detalle más importante lo he olvidado a través de los años, como era él.

Tengo presente ese día como si hubiera sido ayer y no hace dieciséis años, aunque suene a cliché, así es. Era un martes más de una semana cualquiera, en una pequeña escuela de primaria. Como era mi costumbre llegue tarde a la formación, y en el micrófono sonaba la voz de la directora dando la razón de porqué había profesores invitados, para ser sincera no me importaba, daba lo mismo, solo era un discurso más.

Entramos al salón, mi profesora empezaba a dar indicaciones como cada mañana, ella me era más indiferente que la directora, no la quería, no me agradaba y el sentimiento era mutuo, así que sólo hacía lo que pedía para que no me molestara. Me sentaba a una orilla del salón, cerca de una ventana para escapar fácilmente de mi realidad.

Entre mis pensamientos, en un segundo volví a la realidad, justo en el momento en que abrió la puerta  y entró al salón. Jeans, camisa, zapatos, mochila negra, cabello oscuro, piel morena y nada más, no hay más en mis recuerdos que una dulce sonrisa y unos ojos castaños acompañados de una mirada melancólica.

Comenzó su clase, no recuerdo bien de que iba, ¿para qué? si me perdía en su sonrisa y en su voz, esas horas no parecieron existir, pero pasaron y muy pronto, la hora del descanso llegó y por un momento la magia se desvaneció. Al volver al salón, la profesora volvía a tomar el mando, y yo volvía a mi mundo, pero justo en ese momento él caminó hacia mi lugar,  se sentó a mi lado y comenzó a platicar conmigo, quizás sólo fue amabilidad o saber que pasaba por la cabeza de aquella niña tímida, pero para mi fue el momento en que se detuvo mi corazón, mi mundo, en que por primera vez cedí, en que perdí parte de mi alma, en el que me enamore por primera vez.

No recuerdo la conversación, pero recuerdo no haberle preguntado cuándo volvería, salió del salón y mi timidez no me dejó acercarme y preguntarle. Volví a casa, con la sonrisa más tonta que había tenido en la vida,  quería que llegara pronto mañana, pero ni el miércoles, ni el próximo martes regreso, fue la primera vez que pensé que lo había imaginado, que había sido sueño, pero llegó el siguiente martes y él, ahí estaba otra vez de pie mirando sin mirar.

Odiaba que fuera los martes, era el día que tenía deportes, tenía que llevar el “pants” del uniforme, que no hacía me viera bien, mi vanidad me podía más que nada, pero no tenía otra opción. Mi día gris se convirtió en el mejor, los minutos antes de entrar al salón y poder verlo se hicieron eternos, pero llegó, aunque pocas fueron las horas, que la clase de deportes pronto llegó. Un poco de suerte estuvo a mi favor, el profesor estaba de buen humor y dejó a los chicos jugar futbol, yo tenía la clase libre para poder platicar con él.

Me senté junto a él en el patio, fue la primera vez que se me rompió el corazón, tenía novia y también iba a la escuela, la quería mucho, pero no me di por vencida. Me contó cuán especial era para él su novia, la quería como el Principito a su rosa, fue lo más inocente, tierno que escuche, desee desde ese momento que algún día alguien me quisiera así, que fuera así de especial para alguien. Con la ingenuidad de una niña me propuse que él me quisiera así, que fuera todo para él, vaya ilusión del primer amor.

Desde entonces, me volví una mejor alumna, al menos cuando él iba, lo ayudaba a preparar su clase, llegaba temprano a la escuela, cada dos martes yo era más feliz, hasta que un martes no llegó, no sabía qué pensar, no sabia como comunicarme con él, sólo me quedaba esperar. Un día, sin esperarlo, apareció, mi timidez desapareció con él, corrí a preguntar el motivo de su ausencia, que resultó cualquier cosa, pero yo volvía a respirar.

Aquella ausencia, se vio recompensada días después, con la mejor de las noticias, estaría toda una semana en la escuela, lo vería diario, pero también serían los últimos días que lo vería, al finalizar la semana tendría que decirle adiós para siempre. No importaba, disfrutaría cada día, cada hora con él. Por fin me vería con él uniforme de diario, y quizás se enamoraría de mi, yo y mis ilusiones de niña. Pasaron demasiado pronto esos días, además tendría un día menos, porque el viernes sería el examen de admisión a la secundaria.

Aquel jueves de junio, me despedí, le dí una carta donde le decía lo mucho que lo quería y que esperaba verlo pronto, además había colocado mi objeto más preciado, un pequeño dije que era todo para mi. No quería una respuesta, solo que supiera lo que sentía. Me despedí con lágrimas en los ojos. No podía terminar así, así que el viernes terminado mi examen fui a la escuela, lo encontré, era mi oportunidad de declarar mi amor, pero no lo hice, sólo le dije que quería verlo otra vez, él prometió que regresaría algún día antes del fin de curso, o algún día después, que podía escribirle una carta para seguir en contacto, le dí un abrazo, se escaparon una lagrimas mas y le dije adiós, sin saberlo, para siempre.

Después de ese día, nunca más lo vi, nunca mas escuche su voz ni me volví a perder en sus ojos y en su sonrisa. Volvía constantemente a la escuela para ver si volvía, al volver a casa pasaba por afuera para ver si lo veía, pero nunca sucedió. Fui a la secundaria, soñaba cada día con qué contestaría alguna de mis cartas, pero tampoco sucedió. En verdad nunca más supe de él. Regrese el 3 de marzo a mi escuela, pensé que él recordaría el día, pero era claro que para él no había significado lo mismo que para mi. No había más recuerdos de él que un pequeño mantel con su firma, un marcador y una nota con su dirección, pero ni una foto, ni nada que pudiera guardar para recordar con era él.

Pasaron años y años, y nunca más regresó, deje de escribir, en algún punto la vida arranco de mi aquellos pequeños recuerdos, primero la dirección, después los objetos, eso es lo que sucede cuando va llegando el olvido, pero yo me aferraba a que algún día lo volvería a ver, que lo encontraría en algún sitio y nos reconocemos, todo el tiempo pasado desaparecería y volvemos a estar juntos. Nunca pasó, con el tiempo todo pareció que había sido un sueño, nadie lo recordaba, nadie hablaba de él, y yo pronto también deje de hablar y pensar en él. Hasta la era de las redes sociales, escuchaba que miles de personas reconectaban con amigos de la infancia y busque y no encontré, parecía que en verdad todo había sido un sueño.

Dieciséis años he pasado recordando cada tres de marzo aquel encuentro, a aquel chico de veintitantos años, de ojos castaños y hermosa sonrisa, que se quedó para siempre con un trozo de mi corazón, de mi alma y con la ilusión del primer amor. Y que sin querer me dejo la pasión de luchar por lo que quiero, de obtener lo que quiero, de desear que me quieran como él quería. Por él me volví amante de la fotografía, aprendí a guardar recuerdos de mis amigos y las personas que quiero, a recordar fechas significativas. Al final es lo que pasa con todas las personas importantes de tu vida, siempre te quedas con una parte de ellas sin quererlo.

Es una historia sin final feliz, sin un final, porque desde entonces soñé con volver a encontrarlo, pero aunque suene triste, nunca va a pasar, nunca lo volveré a ver, porque también así es la vida, hay personas que vienen, se van y nunca vuelven, y hay que avanzar. Esta es la última vez que hablé de él, esto es parte de avanzar. Han sido suficientes años queriendo un recuerdo e idealizando.



Adiós chico de nombre peculiar, ojos castaños y hermosa sonrisa, siempre serás el recuerdo de mi primer amor, de mi primer corazón roto y el primer gran recuerdo a olvidar...

jueves, 22 de mayo de 2014

Master de los pijos



                                                                                                                                              ¡Alcorcooon!


Un día, de un año increíble te presentan al "master de los pijos", un chico alto, con barba, cabello castaño, gafas oscuras, abrigo negro y bien vestido, y sin pensarlo va y te saluda con su mejor sonrisa. Después entre cubata y cubata van pasando las horas, sin saber bien porque siempre va animándote para pasarla bien, va y pega un grito de "Mexicoo!!" y así logras que te den el mejor apodo de tu vida. Los días pasan y tienes que despedirte de este chico tan único... 

Y al volver a ese sitio donde le conociste, a esa ciudad de marfil, él va y te da su ayuda y cariño desde el primer día, y entre escaleras, maletas, autobuses, te vas dando cuenta del gran ser humano que es... Y así poco a poco, entre pláticas y viajes de coche, le vas conociendo más, le vas queriendo más, te vas dando cuenta que es uno de esos amigos que siempre quisiste tener, de esos que te quieren sin saber porque, que te ayudan y se preocupan por ti, y que son capaces de llevarte hasta el fin del mundo, si hace falta...

Y yo me lo llevaría hasta el fin del mundo, con todo y cubatas, abrigo, y zapatos elegantes (que no son útiles para escalar montañas), porque como dije es una gran persona, un gran amigo, un amigo que te llevas en el corazón. 

Ahora que nos vamos le echaré mucho de menos, pero a pesar de la distancia siempre le querré, y el día que lo vuelva a ver será uno de los más felices... 

Alcorcooon gracias por tanto! Te queremos mucho!!

(Se que un día tendrás tu rancho, con tu indio, tu tractor y tus vacas)...

Gracias More!



                                                                                                                                          ¡Madrid mola! 



Te preguntan entre cañas: como se conocieron?... Y la respuesta es la de siempre, por el miedo a una ciudad nueva y con un "Madrid mola"... al escucharlo ves hacia atrás y te das cuenta que sin saber porque siempre estuvo allí para ti, y que a pesar de los años que han pasado, a pesar de estar buscándose, sigue estando dispuesto a darlo todo.

Si, puede ser el más cabrón de todos, un patán, pero cuando le necesitas ahí estará, cuando le quieras ver, hará hasta lo imposible por hacerlo. Él es así y le quieres o no le quieres... 

Y si, he hecho muchas locuras por él, y haría muchas más, porque sin conocernos de nada nos dio todo su apoyo, y después todo su cariño... 

Tampoco me arrepiento de llevarlo en la piel, porque es un recuerdo constante de él, de sus palabras, de su cariño, de todo lo que hizo y hace por mi... de lo que hemos vivido 

Un abrazo ya no es lo mismo, ahora es mas cálido... y un gracias ya no basta para agradecer todo lo que hace por mi, por nosotras, porque hay cosas que no hay forma de como agradecer...

Y claro, por eso siempre se me romperá el corazón y será difícil despedirme de él, por que a pesar de las peleas, sabemos que nos queremos mucho...

Y aunque ya no baste con ello, gracias por tanto More !

Ella


Dice que fue muy egoísta, pero yo creo que esa fue la más grande e importante decisión que pudo tomar, y el mejor de los regalos, gracias a eso siempre hemos sido libres, nunca hemos temido a nadie y hemos ido a donde nos ha llevado la vida. Nunca nos ha faltado nada, ni nadie, con ella siempre nos ha bastado y sobrado. Es la persona más fuerte y audaz que conozco, pero en el fondo también el ser más frágil. Por ella sé todo lo que sé, por ella amo los números y dibujar, y no es matemática, ni pintora, pero siempre me respondió cuando preguntaba “¿Qué número es ese mamá?” y me enseñó a dibujar mis primeros “garabatos”. A mi hermana la hizo amar las letras y los libros (y no es escritora), siempre le regaló libros y le leía y respondía a su pregunta “¿Mamá qué palabra es esa, que dice?”. Y por nosotras es por quién más énfasis pone al practicar su profesión, nos defendió y defiende ante todo y todos, hizo valer todas las reglas y normas de cualquier escuela, de cualquier lugar, nos enseñó a defendernos y a defender a los demás, nos mostró que vale la pena creer en la justicia, es abogada, es nuestra mejor defensora. 


Ella también seca nuestras lágrimas y nosotras las de ella. Ella da todo por nosotras, hasta su vida, y nosotras por ella. Ella es tan pequeña, pero tan grande a la vez. Aún con la edad que tenemos sigue cuidando de nosotras, pero ahora también nosotras cuidamos de ella. Nos gritamos y nos peleamos, pero siempre nos perdonamos. Nos llena de abrazos y besos. Y nos apoya hasta en la locura más grande. Nos soporta con nuestra música extraña, pero aunque no lo admita, todo ha sido por ella, por la música que escuchaba y con la que crecimos. Nos ha dejado ir, a pesar de que se le rompiera el corazón cada que nos despedimos, ha soportado la distancia y el tiempo, y nos alentó a seguir adelante, a pesar de que en su interior quería que volviéramos pronto a casa. 

Ella le ha ganado la lucha a la tecnología, escribe mejor que yo en la computadora, tiene más “usb’s” que mi hermana y yo juntas, imprime todo lo que necesita, sabe usar skype, tiene dos móviles (y nunca paran de sonar), uno de ellos sólo es para llamadas, en el otro hace de todo, revisa su email, facabook, y busca todo lo que se le ocurra en google, nos envía whatsapps, hasta notas de audio, es más se introdujo al mundo oscuro de los juegos de FB, toma fotos de todo, hasta de cosas que usará en su trabajo, y bueno yo creo que sabe más cosas de lo que nos dice en realidad. 

Ella, es mi madre, y podría seguir escribiendo mil hojas más de ella, de todo lo que hace, de todo lo que es capaz, pero no me alcanzaría el día para hacerlo. Y no sé si será la mejor madre del mundo, porque todos piensan eso de sus madres, pero al menos, es la mejor para mi. Y no sólo es la mejor madre, también es la mejor mujer que conozco, es mi ejemplo de fuerza y lucha. Mi vida sin ella no sería lo mismo, por eso agradezco cada día, que la vida me deja tenerla conmigo. Y este día solo es el pretexto para hacer un poco más especial un día, para decirle un poco más lo mucho que la amo (que la amamos) y para mostrarles a los demás la increíble persona que es, la gran madre que es. 

Mamá gracias por tanto!

lunes, 24 de febrero de 2014

Silencios

Hay días que están hechos de silencios. 
Las palabras que se llegan a formular se 
disuelven como ceniza en la punta de los dedos. 
(Montiel, 2013)


El silencio ¿ la ausencia de sonidos, de palabras, de respuestas? ¿Necesarios, innecesarios?... Estas y más preguntas vienen a mi mente cuando el silencio se hace presente en mi vida de la peor manera, cuando espero tus respuestas, tus palabras, las cuales nunca llegan. Nunca llegan cuando me hacen falta, y llega a mi la frustración.

No sé, no termino de entender esos silencios, esa falta de palabras, no sé si es indiferencia, no saber que decir, falta de tiempo, o lo peor, que no soy importante para ti, que no sería de sorprender, por que no soy más que otra amiga tuya, ni de las mejores, ni de las más "cercanas", ni de las más "bonitas", ni de las "presumibles",ni de las que van y te hacen un club de fans, va, soy sólo una más en tu lista de contactos, en tu larga lista de personas conocidas, al parecer nunca he hecho nada importante, como para que yo sea alguien especial para ti. 

¿Duele? Si, como cualquier desilusión, como cualquier silencio, de una persona a la que quieres y admiras, y en la cual confías, como yo a ti. Y no pido más que un no o un si, no más, por que se que no conseguiré más de ti, así eres tu y así te quiero. Aunque he de ser sincera, tus silencios, como dice una de tus canciones,son balas de plata.

Y claro, con cada silencio, me arrepiento de cada palabra que escribí, de cada palabra que dije, me siento tonta de haber abierto una parte de mi ser, y que no haya ninguna respuesta. Pero, también a lo largo de mi vida he aprendido que todo hay que darlo sin esperar nada a cambio, y quizás por eso es que siempre seguiré aquí a tu lado y escribiendo sin importar que no respondas, y...



Gracias por no responder, me has enseñado lo que significa el silencio...


domingo, 23 de febrero de 2014

Miedos

¿Miedo? Creo que todos en algún momento hemos tenido, sentido eso que hemos aprendido como miedo, esa sensación de mezcla de sentimientos y sensaciones, que en la mayoría de las ocasiones nos hacen paralizar o bien que nos hacen acelerar y echar a correr. En cualquiera de los dos casos, nunca trae nada bueno. 

A mí me parece que la mayoría de mi vida la he pasado con miedo, y además he ido desarrollando un sin fin de miedos y fobias, si típico de cualquier ser humano (como no, si somos el ser más frágil sobre la Tierra), pero a veces me da por pensar que tengo excesos de miedos. De más a menos, le tengo miedo a la muerte, a todos los objetos punzo cortantes, a las agujas, a las inyecciones, a los roedores, a la oscuridad, a los payasos, a las botargas y a hablar en público. Bastantes miedos, sobre todo para una persona de mi edad, pero el madurar o crecer, según se mire, no significa que dejes de tener miedo, o eso pienso yo, así que no me da vergüenza aceptar a lo que le temo. 

Pero a pesar de todo, existen miedos más grandes, y esos son los que te detienen, los que te hacen que no vivas, que no te atrevas a seguir adelante ¿miedo a vivir?, tal vez, y es lo que me ha hecho que con la edad que tengo no haya hecho muchas de las cosas que se supone ya debería de haber experimentado una persona, o al menos lo que dice la sociedad, y que si lo contara a las personas, a la primera me tacharían de rara o algo parecido. Quizás hasta tú cuando lo leas lo pensaras aunque no me lo digas. 

Con mis "veintitantos" aún no bese a nadie, si, a nadie, me refiero a besos "románticos", tampoco he tenido un novio, ni una relación, ni nada de eso, eso a lo que se refiere al amor, pero tampoco me he robado nada, no he participado en ninguna pelea, en ninguna marcha, nunca pise una cárcel (bueno si, pero porque mi madre es abogada), nunca he fumado, nunca probé drogas, es más nunca falte a clase, menos me fui de pinta, y nunca en la vida hice un examen extraordinario ni reprobé ninguna materia, y de irse de fiesta mejor ni hablamos, que la primera vez que fui a un "antro" ya tenía unos "veintipocos". Me parece que a ojos de muchos podría decirse que nunca hice nada malo, pero también me parece que tampoco he vivido muchas cosas. 

Me arrepiento, por que la mayoría de las cosas "buenas o malas" no las hice por miedo, miedo a lo que pudiera pasar, no le dije al chico que me volvía loca lo mucho que me gustaba por miedo al rechazo, y deje de cuidar mi cuerpo por miedo a que me lastimaran, y la única persona que me lastimo fui yo, y nunca más dejé que nadie se acercara a mi. 

Y hoy mi miedo a volver a verte, a enfrentarte ha logrado que todo se complique para que se de ese esperando reencuentro, pero después de pasar por todo lo que estoy pasando, después de cada lagrima que he llorado, de cada disgusto, de cada minuto de frustración, el miedo ya no tiene cabida aquí, me enfrentare a ti, y peleare por lo que quiero, y lo que quiero es a ti... sin duda alguna te quiero a ti.

Contratiempos

Siempre me dijeron que esta vida esta hecha de señales, que hay que prestar atención a todo lo que nos rodea, para así saber si por donde vamos es por donde tendríamos que ir. Lo entendía y lo creía, había fechas que son importantes para mi, que me parecían señales y que por algo habían pasado. Pero ahora no sé si estoy siguiendo esas señales y empiezo a creer que estoy forzando demasiado las cosas y que estoy pagando un alto precio por seguir ese camino. 

Sabes de sobra que hace dos años viaje con mi hermana a un lugar increíble del cual nos enamoramos, y del cual no queríamos volver, que nos dolió mucho abandonarlo y al cual prometimos volver. Y justo tiene dos años que llevamos intentando volver, y por una u otra razón no sé ha podido, por cuestiones económicas, de tiempos, de cambios de planes, pero siempre parece existir algo que nos impide volver. 

Hasta hace unos meses parecía que esa maldición se había terminado, pero parece que no, justo a unas horas de tomar el vuelo, vienen y nos dicen que han modificado tal o cual acuerdo, y que se tienen que hacer cambios... Y ahora estoy aquí atada de manos, esperando que un poco de la "suerte" que nos han quitado llegue a nosotras y podamos resolver el problema lo antes posible. 

Y es justo todos estos contratiempos, los que me hacen dudar de mis decisiones, de que quizás ese no sea el camino, y no lo puedo aceptar, hay personas como él, que si lo acepta y mejor lo deja y lo cambia para un mejor momento. Yo ya lo he pospuesto tanto, que no me creo capaz de aceptarlo y dejarlo ir, de dejar de luchar por ese sueño, de volver a encontrarme con ese mundo que me conquisto, de volver a verlo a él...

Quizás ese sea el problema, que he tenido miedo y no he sido sincera a lo que quiero ir, cuando sea honesta y me quite el miedo, quizás el mundo vuelva a confabularse para que todo indique que ese es el camino correcto. Y si, quiero y deseo ir para verte, para abrazarte, para besarte, para perder la cordura y dejarme llevar, sin importarme que tú me olvides al día siguiente, sin importar que piensen los demás, sin importar lo que tu puedas pensar... 

Por eso a pesar de todos los contratiempos, hoy decido luchar por volver a verte, sin importar nada ni nadie, así tenga que dormir bajo un puente, así tenga que cruzar un océano, tenga que correr o lo que tenga que pasar, he de verte una vez más. Hoy decido ser sincera y luchar por lo que quiero... y te quiero a ti!!